1) Falta de delimitadores ($...$, $$...$$ o \[...\])
Si el LaTeX viene “suelto” dentro del texto, es muy fácil que la conversión falle. Normaliza siempre con delimitadores. Si dudas, revisa esta guía: delimitadores LaTeX para Word.
2) Copiar desde un bloque de código
A veces los bloques de código cambian caracteres (por ejemplo, barras invertidas). Si puedes,
copia la respuesta “normal” y luego revisa el LaTeX en un archivo .txt antes de convertir.
3) Llaves desbalanceadas
Un solo { sin su } puede romper una ecuación completa. Si una ecuación no convierte,
prueba a localizar la parte donde empieza el error y simplifica.
4) Comandos/macro no estándar
Evita \newcommand, paquetes raros o macros muy personalizadas. En general, cuanto más “simple” sea el LaTeX,
más consistente será el Word final.
5) Ecuaciones demasiado largas
Para respuestas enormes, parte ecuaciones complejas en 2–3 líneas (o usa bloques aligned).
Es más fácil de revisar y menos propenso a fallos.
6) Símbolos raros (??, cuadrados, rombos)
Suele ser un tema de codificación o fuentes matemáticas (Cambria Math). Soluciones en: signos de interrogación y símbolos raros y en esta guía de fuentes.
7) Mezcla de delimitadores o estilos
No mezcles “a lo loco” $, $$ y \( \) en el mismo documento. Elige un estilo y sé consistente.
Una vez limpio el LaTeX, el flujo más eficiente es: pegar todo en un .docx o .txt y convertirlo con Ecuaciones a Word para obtener ecuaciones nativas (OMML).